Casa Faraguit Granada

Una casa de pueblo en Los Guájares

Casa Faragüit

Redescubre la sosegada vida de pueblo en una zona de Granada tan verde como desconocida.

He puesto mucho corazón en esta casa sencilla y luminosa, decorando cada rincón con mimo y alegría. Desde la azotea disfrutarás del sol, del vergel del valle y de su tranquilidad.

Es perfecta para caminantes, viajeros con perro, nómadas digitales, grupos pequeños o familias y amantes de los pueblos y la naturaleza.

Guájar Faragüit está rodeado de montañas, huertas y senderos. Es ideal para quienes buscan sencillez y autenticidad.

Tu anfitriona

Lola Gamboa

Hola, soy Lola, amante de los pueblos. Redecoro casas olvidadas para invitar a la gente de la ciudad a volver a experimentar la vida y la quietud de los pueblos. Me hace feliz pensar que devuelvo a las casas la alegría y la dignidad que en otra época conocieron. De Guájar Faragüit me enamoró su humildad, su naturaleza y.. ¡su agua! Ver y escuchar el agua discurrir por acequias, cascadas y río, me da paz y esperanza.

Casa rural en Los Guájares Granada
Casa de alquiler en los Guajares de Granada

LOS GUÁJARES

Los Guájares conservan su esencia rural y tranquila, con una vida social pausada, una preciosa plaza donde charlar al fresco y huertas que siguen produciendo gracias a las aguas del río de la Toba.

El nombre «Guájar» proviene del árabe «wadi», que significa “valle” o “río”, y su historia está profundamente ligada al pasado andalusí de la región. Durante siglos, estas tierras fueron habitadas por comunidades moriscas que dejaron su huella en el trazado de las calles, en los sistemas de riego y en la cultura agrícola que aún hoy perdura.

Guájar Faragüit (Faragüit significa «jardín escondido») es perfecto para quienes buscan autenticidad, naturaleza, y una inmersión real en la vida de un pueblo andaluz poco tocado por el turismo a pesar de su ubicación estratégica

¿Cuántas personas pueden alojarse?

La casa tiene capacidad para 6 personas, si bien como hay un solo cuarto de baño, la alquilo para 4. Es una casa de pueblo con escaleras empinadas y una distribución particular, por lo que requiere especial atención si viajas con niños pequeños.

¿Qué hace especial a esta casa?

Todo. Su luz, la decoración, su trazado peculiar y sin sentido..  Escondida en el pueblo de Guájar Faragüit, esta casa combina el encanto rústico con detalles cuidados. Desde muebles restaurados hasta cerámicas hechas a mano, cada rincón cuenta una historia.

¿Cómo puedo reservar?

Puedes hacerlo directamente conmigo (escríbeme por email, por Whatsapp o por Instagram) o, si lo prefieres, a través de Airbnb. En ambos casos te confirmaré la disponibilidad y recibirás todos los detalles para asegurar tu estancia en Casa Faragüit.

Una casa de cuento y una ubicación estratégica

Mi deseo es que está casa te invite a otro ritmo. A conectar con la naturaleza, a disfrutar de la vida social del pueblo en su único bar, a caminar, a respirar conscientemente, a escuchar el agua discurrir por las acequias y por el río. A vivir con sosiego.

Te invito a que hagas de Casa Faragüit la excusa perfecta para descubrir esta tierra quizás aún poco conocida de Granada.

Aquí el tiempo corre despacio y la vida se saborea sin prisas.

Mi deseo es que tu estancia en la casa sea un paréntesis de calma, un regalo de sosiego y reflexión, un pequeño reset que te permita volver a lo esencial.

Por otro lado, Guájar Faragüit se encuentra en un enclave privilegiado, a medio camino entre la montaña y el mar.

Desde aquí puedes llegar a Granada capital en apenas una hora, disfrutar de las playas de Salobreña en solo 25 minutos y acceder a Málaga en poco más de una hora.

Además, estarás rodeado/a de otros pueblos con encanto como Vélez de Benaudalla o los vecinos Guájar Fondón y Guájar Alto, cada uno con su carácter y tradición.

Una ubicación estratégica que te permite combinar descanso en un entorno rural auténtico con excursiones culturales y jornadas de playa en la Costa Tropical.

 

Cocina de Casa Faragüit

El lema de este hogar: la simplicidad

He huido de crear un espacio impersonal y frío para ofrecer al viajero un hogar sencillo, acogedor y confortable.

Tres plantas para ti

La casa se divide en tres plantas (y no hay ascensor en las casas de pueblo). Cuenta con tres dormitorios dobles, una kitchenette funcional, un salón para descansar tras un buen paseo, un comedor super bonito, un cuarto de baño único y, como joya de la corona, una azotea con vistas al valle del río de la Toba.

Desde la casa se puede acceder fácilmente al sendero que lleva a las ruinas del Castillejo, una antigua fortaleza andalusí que se alza como un vigía silencioso del valle.

Las pequeñas cosas crean hogar

¡No le falta un detalle!

 Sobre Casa Faragüit, todo el mundo coincide en lo mismo: no le falta detalle. Cada rincón ha sido pensado con cariño, desde los muebles restaurados por mí hasta las piezas de cerámica hechas a mano o los cuadros e ilustraciones realizados por mi familia. Los colores, las texturas y los pequeños gestos de hospitalidad crean un ambiente acogedor que invita a quedarse. Es una casa sencilla y auténtica, pero llena de alma, donde cada elemento cumple su función y al mismo tiempo cuenta una historia.

Respeto a su esencia

Donde otros ven una casa a reformar, yo veo encanto. He buscado respetar la casa tal y como fue concebida, de ahí algunos de los elementos que la hacen única y personal. ¿Cuándo antes has visto una chimenea dentro de un baño?

"Granada huele a almendra amarga y canta como ninguna."

– Federico GARCÍA LORCA

La vida de pueblo te espera

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